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Was your tie black? by Celia Mayo

Javier de Torres y Roger Sincero han sacado su nuevo disco de pop llamado "Was your tie black?" y para ello han contado con diez voces femeninas, entre las cuales me encuentro presente, muy contenta de haber podido participar en él. 

Se trata de canciones cortitas y sencillas pero muy bellas todas. Os dejo por aquí la portada del disco para animaros a que le echéis una escucha, ya que está en Spotify o ya a la venta en Fnac. 

En el reparto de cantantes nos encontramos, por orden de aparición:

Martina Gil, Alondra Bentley, Isa Urzaiz, Emma Beau, Nat Simmons, Georgi Gwatkin-Higson, Sandra Lusquiños, Julia de Torres, Celia Mayo y Martina Borrás, 

¡¡Felicidades a todas las compis, a los músicos y al gran trabajo de sonido y masterización y de fotografía. Y enhorabuena a Javier y a Roger por estas composiciones tan bonitas!! 

 

"was your tie black"

New York, New York by Celia Mayo

Reconozco que soy un poquito vaga para escribir, así que he tardado un poco desde el último post que publiqué. Pero nunca es tarde!!!!......(dicen)

Quiero hablar del jazz en Nueva York porque estoy viviendo una experiencia musical brutal.  

Hace unas semanas vine con la idea de recibir clases, de ver conciertos, de acudir a jam sessions y de ver qué onda había aquí y me voy con las manos llenas o mejor dicho, con el cuerpo, los pies, la cabeza..., todo... hasta arriba. Esa sensación de plenitud....

No sólo estoy viendo unos bolos alucinantes, mayormente de jazz (aunque también de otros estilos)....y dentro del jazz...de muchos tipos y variantes de jazz!!!!!!... sino que estoy admirando con ilusión cómo hasta el local más escondido tiene siempre un público dispuesto a escuchar con atención, contento de poder pasar un rato escuchando música. Es una simbiosis maravillosa y permanente. 

Acabo de pasar una de mis mejores noches en el Smoke, en un concierto muy inspirador de la que he recibido clase de técnica vocal, Marianne Solivan, una mujer que canta como es, abierta, libre, sin prejuicios. Una mujer de la que hablan en periódicos y valorada por los artistas con más renombre de la ciudad. Le acompañaba una base de un rigor exquisito (Josh Richman, Matthew Parrish y Anthony Pinciotti) y el saxo tenor Joel Frahm me ha dejado con la piel de gallina por su sonido sincero y maravillosa sensibilidad, así que vengo cargada de energía positiva y con una inevitable gran sonrisa, que me ha acompañado durante todo el viaje en el metro hasta casa, mientras por mi cabeza sonaban melodías. 

Siento un renacer musical en mí, gracias a las clases con Marianne Solivan y con Sara Serpa. Siento una apertura de mente como hacía tiempo no sentía. Siento una gratitud inmensa hacia la música y hacia los músicos abiertos, generosos y accesibles, por muy famosos que sean. Siento también gratitud hacia el público, contento de participar en la escena musical, al que no le supone un problema desprenderse de 10 dólares a cambio de escuchar algo tan sincero como es hacer música y también a los locales, que lo hacen posible, apostando por los artistas. Aquí ser músico está valorado siempre!!! ...aquí, en la Gran Manzana, todo encaja!!!

En definitiva, volveré para Madrid con las pilas cargadas y con más seguridad en mí que nunca porque cada experiencia y paso por la vida suma....y sumas y sigues y aprendes y creces y....cantas!!!  

 

 

Reportaje en Xoow Magazine by Celia Mayo

¡¡¡Salgo en la revista de opinión y tendencias Xoow Magazine!!! Si abres la revista por el medio (más o menos), encuentras mi foto y un pequeño reportaje donde cuento sobre mis inicios en el jazz. Estoy super agradecida a Ramón Armengol por la oportunidad y detalle brindados y deseo que su revista siga teniendo mucho éxito.

La fotografía utilizada es de Antonio Fernández, de Rude Magazine. 

¡Pues aquí lo tenéis! ¡¡Espero que os guste!! 

Xoow Magazine. Celia Mayo.


Celia Mayo, joven cantante y saxofonista madrileña da un salto hacia el jazz. 
En mi casa siempre sonaron discos de Chet Baker, Dinah Washington, Charlie Parker, Ella Fitzgerald, Peggy Lee, etc sin embargo, yo solía cantar estilos como soul, funky o blues, ya que me identificaba más vocalmente con estas formas de cantar. Con fuerza, desgarro y pasión, sacaba mi voz más negra y a la gente le gustaba. No hace más de dos años me sumergí en el maravilloso mundo del jazz, con todas sus posibilidades. Este universo me fascinó y comencé a estudiarlo en profundidad. Cambié la manera de respirar, la posición de mi garganta, la emoción con la que cantaba, jugando con la rítmica, improvisando con la voz. En una ocasión, cuando yo empezaba en esto, acudí a mi primera jam session por Madrid. Canté mi tema y en medio del solo de piano el pianista me dijo en bajito "te toca improvisar"...No me imagino la cara que puse en ese momento pero no entendía nada de lo que tenía que hacer. ¿Era mi turno de inventar algo con la voz?, ¿lo que yo quisiera? ¡Si nunca lo había intentado! Así que abrí la boca e hice lo que pude sin saber qué hacía. Al llegar a casa me puse a buscar como loca qué se supone que uno tiene que hacer cuando improvisa y entonces descubrí que hasta existía una palabra técnica para cuadrar melodía y ritmo con la voz y eso era scatear. Lo que más me gusta del jazz es la invitación que proporciona al músico de ser abierto y creativo, de estudiar e innovar siempre que pueda, de crear momentos únicos que no se repetirán de la misma manera en un siguiente momento, de compenetrarse durante esos momentos únicos con el resto de músicos, me parece algo realmente generoso por parte de la música, un concepto del que enamorarse. Yo tenía otros estudios, trabajaba en otra cosa, una situación concreta muy distinta pero hace poco decidí entregarme por completo y ahora vivo por y para la música, simplemente porque me he enamorado de ella. Y es que es fantástico cuando el amor se hace realidad. Y como toda historia de amor, existe un camino y hay que disfrutar de éste en cada paso y así lo vivo. Estoy muy contenta y emocionada porque ahora estoy grabando temas propios (hasta ahora sólo había cantado versiones) con músicos de jazz impresionantes y poder escuchar bien grabado lo que un día se me pasó por la cabeza mientras estaba sentada en mi cocina, me parece un privilegio para el alma. Pronto podréis escucharlos por los escenarios madrileños y quién sabe si incluso por otros más lejanos. Canto por placer y por necesidad de expresar mis sentimientos y emociones. Si algún día dejo de cantar, seguro que me habré atragantado con ellos y habré dejado de existir.